Existe un fenómeno, desesperante por cierto, que todos en alguna ocasión hemos experimentado: que varios eventos, importantes para nosotros, coincidan en fecha. Por alguna razón misteriosa, podemos ver pasar varias semanas sin fiestas, sin comidas, sin compromisos de relevancia y, de súbito, se nos junta todo en un mismo fin: boda, beatificación y muerte de terrorista...
Si bien existe el modelo estadístico que explica la aglutinación de los fenómenos (la distribución Poisson, para ser precisos), su demostración rivaliza en aburrimiento con la observación de la vida de ciertos moluscos. Es mucho más interesante (y divertido) ver la evolución de los comentarios en Twitter. En efecto, Twitter es una red social más “silvestre” y, por ello, alejada de lo “políticamente correcto” como le aconteció a Facebook y otras redes de mayor contenido.
Twitter devolvió a la comunicación vía Internet algunas de las características que la definían en los primeros tiempos de los MUD’s, Chats, Foros y demás: 1) El anonimato; 2) La inmediatez; 3) La imprudencia. Luego entonces, representa con curiosa exactitud el caos cotidiano. De ahí que el avance de las noticias de este fin de semana en dicha plataforma haya sido deliciosamente decadente y, a la vez, sumamente ilustrativo.
En lo personal dividiría las aportaciones en cinco etapas, casi secuenciales, aunque en la realidad, se superponen unas con otras.
Los “informadores neutros”.
Los promotores.
Los detractores / críticos.
Los lúdicos / humoristas.
(y los repetidores de los anteriores...)
Los Informadores Neutros, en su mayoría medios de comunicación, procuran sólo compartir las piezas de información más fidedignas posible, sin hacer editorial de las mismas. Su objetivo es lograr la mayor audiencia posible y, por ello, juegan una carrera para ver quién informa primero – la dorada “primicia” – y quien mantiene el interés a lo largo de las horas.
Los siguientes dos grupos actúan de forma casi simultánea, sin embargo, su actividad va in crescendo conforme se acerca la esperada fecha (cuando es previsible). Los promotores, a favor del evento en cuestión, procuran recordarnos por qué es importante llevarlo a cabo y, por ende, todo lo positivo que implica para la sociedad / humanidad, etc. Los detractores / críticos… hacen exactamente lo mismo, pero en sentido negativo: nos van recordando las malas decisiones pasadas, las consecuencias negativas, los claroscuros de los personajes. Poco a poco el debate pierde objetividad, se personalizan los ataques, se radicalizan sus posturas y, si bien es menos profundo, es también mucho más divertido. Y en el caso concreto de los eventos que acontecieron, la polémica era encendida...
Viernes de Boda...
Tenemos el debate entre los conservadores y los antimonárquicos, que tomaron la boda de Will y Kate (ahora Lord William y Lady Catherine) como campo de batalla para discutir el uso y propósito de la monarquía en tiempos modernos. (Y para recordarnos de manera tortuosa la historia "Cenicientesca" de Lady Di, su malvada Suegra Isabel II y el inútil del príncipe Carlos).
Los detractores nos recordaban los enormes costos que tiene para los ingleses el mantener a sus monarcas, así como su aparente inutilidad. Otros recordaban como otro monarca, Juan Carlos I de España, en dos ocasiones salvó literalmente a su país del caos social, al tomar las riendas, convocar a elecciones y reinstaurar la democracia. Incluso, algunos llegaron a sugerir lo bien que le vendría a México una Monarquía... Cuando lo leí no pude sino pensar en aquel cliché sobre la realidad que supera a la ficción...
Los detractores nos recordaban los enormes costos que tiene para los ingleses el mantener a sus monarcas, así como su aparente inutilidad. Otros recordaban como otro monarca, Juan Carlos I de España, en dos ocasiones salvó literalmente a su país del caos social, al tomar las riendas, convocar a elecciones y reinstaurar la democracia. Incluso, algunos llegaron a sugerir lo bien que le vendría a México una Monarquía... Cuando lo leí no pude sino pensar en aquel cliché sobre la realidad que supera a la ficción...
Sábado de Gloria Beatifica...
De la misma forma, la beatificación de Karol Woljtyla, mejor conocido como Juan Pablo II, levantó ámpula entre quienes lo veían como un viejecillo maquiavélico, defensor de pederastas y los que lo tienen por paladín del catolicismo, el ecumenismo y modelador de la geopolítica moderna. Me parecía muy curiosa la proliferación de un "hashtag" pegado al nombre del difunto pontífice: #DefensorDePederastas como un intento de recordarnos este oscuro punto en su vida. Triste es que los medios, con su agenda personal, y los jóvenes, siempre tan influenciables, participen de esta inmediatez. No por que la acusación no tenga fundamentos, sino porque reducimos la vida de una persona a su último pleito. A su último resbalón. De nuevo, sólo importa lo más reciente, lo inmediato y todo lo demás, el pasado, puede tirarse a la basura.
Alguien me decía: "Es que lo ES. No hay por qué olvidar sus pecados. Así no podríamos juzgar a nadie, ni a Hitler." Me asombraba que compararan a Juan Pablo con Hitler. Si bien creo que hizo muy mal en no darle seguimiento a las acusaciones del prelado de los Legionarios, también entiendo a ese hombre cansado, que viajó por todo el mundo, se enfrentó al Oso Ruso cuando estaba en pleno poderío, cabildeó con tiranos en Polonia, la extinta Checoeslovaquia, etc... Maciel al igual que Escrivá, fueron los brazos que insuflaron fuerza y avance a una Iglesia Católica en plena debacle. Como todo hombre que interviene y cambia la historia, el pontífice tiene claroscuros que no hacen sino volver más interesante al personaje. Pero claro, eso de hacerle un proceso de beatificación express no es sino uno más de esos intentos desesperados de una organización decadente, por proveerle a sus fieles de otro baluarte, otro faro que los retenga...
Domingo de Acción Anti-Terrorista...
Domingo de Acción Anti-Terrorista...
Y la muerte de Osama trae de vuelta los agotados debates entre los opositores al intervencionismo imperialista y quienes apoyan la visión geopolítica del gobierno americano. Aquí los encontronazos fueron decididamente salvajes. Por un lado, los más nacionalistas entre los Estadounidenses celebraban la muerte como si de fiesta nacional se tratase. Circulaban fotos de Washington, New York, Chicago, etc., realmente hermosas, con la noche iluminada, la multitud con velas, abrazándose y sonriendo. Al observador casual le podrían haber parecido incluso el resultado de un triunfo deportivo... Y en el mundo muchos reprobaban estas celebraciones. Se criticaba que se celebrara la muerte de una persona. Que no se le hubiera capturado vivo para llevarlo a la justicia... etc. Algunos expresaban verdadero odio al difunto. Y otros, criticaban ácidamente estas celebraciones. Se mencionaban las palabras "justicia", "asesinato", "venganza"... de ambos lados...El mundo cambió el 11 de septiembre de 2001. (Ya dediqué una entrada a algunas de las consecuencias en mi propia historia). Pero claro, en el mundo actual, todo aquello que haya tenido lugar hace más de dos meses, se vuelve historia clásica. Antigua. Se ve lejano y, por ende, se pierde de vista el sentido de la acción... o, para quienes tienen muy presente aquella tragedia, se vuelve ininteligible el por qué el mundo no comparte la celebración...
¿Cómo evitar que una nación festeje la muerte del enemigo que les confrontó con su fragilidad y finitud? Antes del 11 de Septiembre, Estados Unidos se percibía intocable, invencible. Fue después de las Torres Gemelas que despertaron brutalmente de su sueño y que el miedo les atenazó el cuello. El festejo quizá era más una celebración por la ilusión de recuperar la seguridad... Pero, por otro lado ¿cómo evitar que el mundo no se manifieste en desacuerdo con "el Imperio"?, ¿Cómo no censurar una celebración mórbida, cuando hay tantas cuentas pendientes... tantos "esqueletos" en el clóset de los americanos? Estados Unidos es EL imperio y no se dan cuenta que han sembrado un camino de rencores y resentimientos en todo el mundo. Pero como todo Imperio, son incapaces de hacerlo pues tienen su vista puesta hacia dentro...
Como de costumbre, en los tres pleitos ambas posturas tienen algo de razón y cada uno habla de una perspectiva que es absolutamente irreconciliable para la otra parte. Se acusan mutuamente de la incapacidad de lograr consensos, pero no se percatan de la imposibilidad del mismo, pues en este mundo no se busca establecer plataformas de diálogo, sino que "el otro" acepte mi punto a mi manera...
El "otro" fenómeno... El humor.
Como de costumbre, en los tres pleitos ambas posturas tienen algo de razón y cada uno habla de una perspectiva que es absolutamente irreconciliable para la otra parte. Se acusan mutuamente de la incapacidad de lograr consensos, pero no se percatan de la imposibilidad del mismo, pues en este mundo no se busca establecer plataformas de diálogo, sino que "el otro" acepte mi punto a mi manera...
El "otro" fenómeno... El humor.
Y mientras en los tres eventos proliferaron en abundancia los Neutros, los Promotores y los Detractores... "otro" fenómeno tiene lugar. Enmedio de tan apasionados y acalorados debates, surge el ruido de fondo: los comentarios jocosos, lúdicos y francamente impertinentes, que nos arrancaron lágrimas de risa y revelan quizá el fenómeno más importante de todos: En nuestro moderno e interconectado mundo, la sociedad se ve a sí misma cada vez más cerca de todo y, a la vez, más lejana de sus íconos y sus tribulaciones…
La insufrible y absurda batalla entre Promotores y Detractores va dando pie a la expresión de nuestro niño interior (de manera muy apropiada en este fin de semana, por cierto) y se burla abierta e irreverentemente de los fenómenos, haciendo clara su distancia de los mismos. Así de pronto Osama gana post mortem el concurso más largo a las escondidas de la historia, encontrado sólo gracias a que anunció por "Foursquare" su localización, viendo la Boda Real en casa de unos amigos... Juan Pablo realiza su primer milagro al ayudar a encontrarlo y fue Lady Catherine quien dirigió el ataque, prefiriendo el peligro de la misión que el enfrentar en audiencia a Isabel II.
Algunos dirán que es un medio de protección. Un mecanismo de defensa. Otros dirán que es imprudencia e irresponsabilidad. Originalmente había escrito que el humor es un medio de "poner distancia" entre el "yo" y la "realidad", pero Jean Paul, primero en comentar, me hizo ver que en realidad sería una manifestación de la distancia que ya existe incluso antes del fenómeno y no puedo sino darle por completo la razón. ¿Qué tan cerca estamos de la boda de unos príncipes ingleses? ¿Qué tanto lo estamos de la vida del primer papa polaco y su proceso de beatificación? ¿Qué tan cerca sentimos las acciones o las motivaciones de Bin Laden? "Nada humano me es ajeno", escribió Terencio hace más de 2,000 años. Tenía razón y, al mismo tiempo, nada me es más ajeno hoy que la vastísima diversidad de lo humano. Podemos sufrir con las noticias. Condenar la algarabía americana, los pecados ocultos de Woljtyla, la inutilidad de la Monarquía... y, sin embargo, criticar todo ello como quien ve una película. Como espectadores lejanos... O podemos reirnos de todo ello.#RoyalWedding was soooo last week. Now is all #OsamaIsDead
Los que escogen seguir vinculados al hecho, tratan de entender en el mismo, algo más. Algo sobre lo que nos hace humanos. Sobre lo que nos dice de nosotros mismos. Y lo que nos depara el futuro. Quienes escogen burlarse de ello, también nos hablan de nosotros mismos, de la inasibilidad de la realidad, de la lejanía con esos fenómenos... Somos uno con los demás. Siempre. No podemos tomarnos siempre la vida en serio, pero tampoco es plausible reirse siempre de ella. La realidad, sin alteraciones, sin photoshop y sin ingenio es, de suyo, espontáneamente jocosa...
G.
P.S. Gracias a Jean Paul y a Zereth por su ayuda editorial... ;-)
P.S. Gracias a Jean Paul y a Zereth por su ayuda editorial... ;-)



Buenas tardes Maestro Georgui
ResponderSuprimirPues, pienso que he sido varios de esos modelos, aunque finalmente caigo en que hace chistes. De hecho creo que los chistes son contagiosos, una vez que el humor -en especial el negro- comienza, eso inmediatamente se multiplica geométricamente. No lo se, quizas como usted dice el alejarnos de el evento es patente, aunque finalmente siento que nos sentimos lejanos a ello, aun desde el principio.
Es irónico, hasta digno de una reflexión, como muchos de los que se quejaron de los chistes injuriosos del programa Top-Gear, salieron hechando bromas de mucho más peso despectivo en torno a la boda del príncipe. Ni siquiera diría yo "en venganza", pues aquello ya se olvido. Más bien, en uso precisamente de la misma actitud "irrespetuosa", que en teoría molesto por estos rumbos. Luego entonces, más se siente como que tanto nos sentimos ajenos a algo, como si se tratase simplemente de una película o una obra de teatro. Algo que por mucho, se ve pintoresco en las noticias. ASumo, que sucede en los 4 puntos del mundo, cuando la ocasión esta lejos.
SIn embargo esta idea de alejarnos también se da aqui mismo, cuando a alguna parte del país tiene una ocasión importante, trágica en su mayoría. Los no-afectados (o que no se sienten afectados) tardaran poco en sacar su lado cómico, asumo que es receta segura, mínimo de controversia.
Será que el twitter nos hace menos "sentidos"?
un gustazo leerle de nuevo, ya se extrañaba.
un abrazo Master!
Caray jean Paul! ahora sí me ganaste, pues apenas había completado el borrador. Verás (si te animas a volver a leerlo), que le he modificado en varios aspectos y tomé en cuenta tus comentarios. Aquí nos seguimos leyendo!
ResponderSuprimirG.
Hombre Master le agradezco mucho que me incluyera en la entrada. Lo acabo de leer de nuevo.
ResponderSuprimirCreo que nadie esta excento de los acontecimientos, alguna vez posiblemente nos toque vivir alguno. Esperemos que sea uno festivo o de alguna manera positivo. Quizas, así como los improvisados camarógrafos civiles de Japón; debamos ser informadores neutros de lo que pasó, a razón de que otros entiendan las causas y se formén su propia opinión.
Y pues, en el proceso que tiene si salen algunos chistes. Nada más no tomarlo tan en serio.
Un saludo Master, nos seguimos leyendo!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirUfff, no niego que me encanta leer sus textos, pero hay que venir con calma.
ResponderSuprimirSin duda, este fin de semana estuvo cargado de noticias importantes, aunque estén o no de acuerdo con las personas involucradas, en sí los personajes han hecho retumbar a las redes sociales.
Muchos hemos sacado raja de todo el merequetengue, y algunos más se han dado golpes de pecho. Si la vida es un carnaval, no sé para qué tanto hacerle al cuento.
Besos!
Jean Paul: por el contrario, gracias a ti por los comentarios!
ResponderSuprimirLux: ¿Por qué borró su comentario? Me permito citarla: "Los tres eventos son político-religiosos". ¿Será acaso que la religión y la política son precisamente los temas que más se prestan a la broma y a la lucha?
Zereth: Sólo se me ocurre contestarle que: :-D je. En efecto, soy demasiado verborreico. La brevedad es una cualidad que no se me da. Pero sírvale de consuelo que tras su comentario, edité mi texto y lo reduje en algunos párrafos (sigue aún enorme, pero hice mi luchita). Por otro lado, ¡Gracias por las porras!
Abrazo!
G.
Oh no!!!
ResponderSuprimirjaja de ninguna manera fue queja sobre la extensión del texto. Si acaso la única queja fue sobre mi visita previa que tuvo que ser interrumpida por minucias distractoras como las de trabajar y no pude disfrutar a mis anchas. Así que mejor esperé (y aclaro, impacientemente) a estar en casa con tiempo disponible para venir nuevamente, leer a gusto y disfrutar varias de las frases e ideas en el texto!
Dicho sea de paso, no solo entiendo sino que apoyo la verborrea, y esta especie de graforrea. No se puede sintetizar, a menos que quieran que uno mande telegramas.
Besos y pido disculpas por no haber aclarado, antes de que decidiera mutilar el texto. :)
G, ¿por qué me haces ésto? yo tan cínica y tú tan meticulosamente analista sobre asuntos que me revientan la cabeza. Pensé tanto sobre ésto, y aún no logro encontrar una reacción congruente. Cuando termine de caerme el 20 que nuestro mundo está demasiado chueco... te diré verdaderamente lo que pienso ;)
ResponderSuprimirAbrazo.
Zereth: Jaja! ¡Ahora mutilado! caray, no tanto. Por el contrario. Los textos nunca están del todo terminados, y los comentarios así como las re-visitas y ediciones, me ayudan a pulirlo. Sinceramente creo que está ahora mucho mejor que al principio... Besos!
ResponderSuprimirMis! Jajajaja! me encanta su franqueza... en efecto, el cinismo es no sólo reirnos de los acontecimientos sino toda una postura filosófica. No se apure por buscar 20's que le caigan (de cualquier forma, su generación ya no debería encontrar sentido a esa frase!). Mejor compártanos su cinismo aquí... ;-) Abrazo!
G.
hay cosas que nunca cambian como las frases de la miss que a veces me soprende gratamente y por otro lado la cuestion de analizar de mejor manera cuestiones que *como yo* no podría ni siquiera desmenuzar en días. Un acontecimiento le resta importancia al otro? No ... supongo que mas bien cada quien seguro como en vitrina se apeo de lo que le convenia, le agradaba, le escandalizaba o le causaba repulsión.
ResponderSuprimirel mundo tan vasto y nosotros tan pequeños entre pena y asombro solo sé que a veces en las redes sociales no se suele ser tan analitico ni responsable ... y no por que sean 140 caracteres
en fin que de bodas, nichos de santos y mártires caídos el mundo seguirá girando y seguro que generaciones anteriores no lo creerían
a veces creo que tengo suerte
de haber nacido en estos tiempos y otras veces... me da tanta pena
que ambivalencia
o será que soy inconforme e indecisa?
besos George¡
palabra de verificacion rialamm
parece arabe
o.O
Hola Jo!
ResponderSuprimirNo me había dado vuelta al blog, debido, como siempre, a la vorágine laboral de las últimas semanas.
Coincido contigo en que vivimos tiempos sumamente interesantes. Y lo hacemos desde una posición relativamente privilegiada: podemos ser testigos y opinar, discrepar, criticar... hacer humor, o sencillamente ignorar... Tenemos la libertad y la cultura para entrar a los acontecimientos y explorarlos, algo que hace apenas un par de siglos hubiera sido imposible.
Y sobre el Rialamm... jajaja! a mi me sonó a medicamento contra la gastritis... ;-)
G.
Que buena entrada.
ResponderSuprimirMe pareciò buena hasta mi, que no tengo twiter!!!
Un abrazo.