Hace unos días me encontraba de viaje (lo cual no es raro), en una playa (lo cual sí es muy raro), con otros dos colegas, hablando de política y el estado actual de las cosas... y de algún modo la plática derivó en los atentados de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001...
Apenas hace unas semanas conmemoramos nueve años del atentado que cambió nuestra manera de ver el mundo. Por eso afirmo "conmemoramos", porque, aún cuando no seamos nativos de aquel país (o nos simpatice), somos ciudadanos del mundo y esos atentados marcan un hito en nuestras vidas. Un buen amigo me decía hace poco: "hay dos momentos de los cuales siempre nos acordaremos dónde estábamos: el día del temblor de 1985 y el día de las torres gemelas..." Son parteaguas en nuestra historia personal. Y mundial: ese atentado fue la primera tragedia que el mundo contempló en vivo y en directo.
La casualidad dispuso que justo esa noche, ya instalado cómodamente en el hotel, al navegar por los canales del cable, encontrara un documental sobre los atentados. Una edición aprovechando el sinnúmero de videos que tomaron los distintos camarógrafos (profesionales e improvisados) desde el momento del primer avionazo, hasta el derrumbe de las torres. Esto permitía darse cuenta cómo veían las cosas desde distintos ángulos los neoyorquinos: los que contemplaban la tragedia desde el otro lado del río, los que estaban en el Distrito Financiero, los que fueron desalojados del metro, los que estaban en Times Square...
Hubo algo que llamó poderosamente mi atención. Apenas una hora después de los ataques, en Times Square las noticias ya hablaban de que el "cerebro" de toda la operación era Bin Laden, que había financiado la capacitación de un grupo de pilotos suicidas y que éstos habrían secuestrado los aviones para estrellarlos en el WTC... apenas una hora después ya se conocía la "versión oficial", ya había culpables y los testigos de la plaza tenían contra quién descargar su furia y su desconcierto. Uno de los entrevistados, algún americano en sus middle forties, de ascendencia italiana, afirmaba con encono: "Hay que bombardearlos!". El mundo supo apenas una hora después del segundo avión que el enemigo se llamaba Osama Bin Laden y que su grupo entrenaba en Afghanistán...
Hoy han pasado 9 años. Las tropas norteamericanas siguen en... Irak... y Osama nunca ha sido encontrado.
¿Cómo puede la inteligencia de una potencia ser tan rápida para descubrir la verdad y tan ineficiente para ejercer justicia? Es una pregunta retórica, que no necesita contestación. Es obvia la respuesta, lo importante es ser capaces de volver a formularnos la pregunta, para no olvidar, para no dejar de ver la realidad tal y como es...
Y eso me lleva justo al motivo por el cual nuestra plática sobre la actual realidad mexicana, plagada de narcos, matanzas, desgobierno y candidatos "televisa", derivó en aquellos atentados. Por que sin importar si creemos o no en la versión de Bush, Powell y demás, sin importar si pensamos que el gobierno gringo estuvo coludido o al menos sabía de los ataques, sin importar el estado de ánimo de los americanos (y del mundo entero) en ese momento, e, incluso, sin importar que ha sido una de las más grandes noticias de este siglo... la prensa y los medios procuraron no mostrar cadáveres.
¿Recuerdan haber visto alguno? ¿En la cantidad de fotos, videos y demás que circularon por Internet? ¿En las bromas posteriores? Yo no lo recuerdo, y repasé mi archivo de aquella época (soy morboso y guardé una buena colección de fotos y videos), no encontré ninguno. Ni en el documental. La prensa retrato los avionazos, los derrumbes, la nube de polvo, incluso a los suicidas cayendo al vacío... pero no publicó ni una sola imagen de los muertos o la sangre... Y fue por voluntad propia. Autocensura...
En cambio aquí, basta llegar al puesto de periódicos más cercano, encender la tele o escuchar el radio, para descubrir, con un lujo tenebroso de detalles, los rostros de los muertos, las partes mutiladas, las cabezas arrancadas, los tatuajes en los cadáveres... el morbo necrofílico en su máxima expresión... Y eso habla del concepto que, como país, tenemos de nosotros mismos...
Abrazo,
J.






Hola, amigo, tanto tiempo! Pero mira a qué conjetura llegaste. No sabía que en tu país había sucedido eso. En la Argentina hay un canal de televisión amarillista (y creería que también tiene periódico) que siempre muestra lo que no muestra nadie.
ResponderSuprimirHace poco murió un ex-vicepresidente argentino, Néstor Kirchner. Supuestamente murió de un ataque al corazón. Nadie lo vio muerto. Lo velaron a cajón cerrado. Raro, no?
Te dejo un fuerte abrazo y que tengas un lindo feliz de semana!
Hola Steki! En México llevamos un par de años en una "guerra" entre el ejército y los sicarios del narcotráfico que lleva ya más de 30,000 muertos entre criminales, policías e inocentes. Y todo el tiempo nos recuerdan la sangre, por todos lados. Como diciéndonos que no tenemos salida...
ResponderSuprimirMe enteré de los de Kirchner. Todo un vuelco para la Argentina. Creo que muchos ven positivo esto (pues ya no podrá reelegirse)... ¿Y tú, qué opinas?
Abrazo!
G.
No recuerdo cuándo fue la última vez que vi un noticiero donde no sólo se hablara de muertos.
ResponderSuprimirLo que sí recuerdo, es que diario veo eso...y creo que las imágenes sólo son una pequeña parte de lo que en realidad sucede. SAD.
Estoy de acuerdo que hay momentos mediáticos que fijan un determinado tiempo en nuestra memoria. Y este de las torres gemelas se fijó en nuestra memoria colectiva.
ResponderSuprimirComo sabes estudio Educación Social, este año tengo una asignatura que se llama 'Comunicación educativa' y el otro día tratabamos la lectura de de las imagenes, este sería un buen ejemplo porque en un país se ocultan imagenes y en cambio en otros se muestran explicitamente. Debería indagar más sobre los motivos sociopoliticos que inducen a estos motivos.
Un día cayó en mis manos un periódico Colombiano y la verdad es que me dió miedo.
Ya te contaré si descubro algo.
Un abrazo.
Tienes razón. A mí particularmente me marco la muerte de Omayra Sánchez, que fue una agonía televisada. Un horror. Era una niña. Durante mucho tiempo tuve pesadillas y decidí no dedicarme nunca al periodismo.
ResponderSuprimirBesos
Lo de las torres gemelas siempre me inspirò desconfianza.
ResponderSuprimirNo solo porque se supo "demasiado ràpido" quien fue, sino porque no se habla de todo lo que pasò.
Cayò una "tercera torre", doce horas despuès, y en las pocas filmaciones existentes, se ve claramente que es una implosiòn. Un derrumbe calculado.
Que habràn escondido ahì!!
Un abrazo.
Interesante punto de vista Georgells.
ResponderSuprimirHe visto un documental de Conspiracy Theory. Si, donde hasta estudian el gesto de Bush al enterarse en la escuelita donde andaba.
Asi como existe lo mismo contra Neil Armstrong y Buzz en la luna.
Pero volviendo al punto. Creo que la mentalidad de la gente en cada pais, puede tener la misma raiz, pero se compone de perspectivas diferentes.
Finalmente, ¿Que es lo que vende?
Gusto leerte!
Abrazo!
Georgells.
ResponderSuprimirEn México, el morbo vende, por algo, de modo sospechoso, se cuelan videos de autopsias como la de Paco Stanley (o como se escriba), Valentín Elizalde y otras tantas en las cadenas de correo electrónico. A diferencia tuya mi morbo se alimenta de pelis violentas y esas cosas, la sangre y el dolor real no los soporto, bueno, hasta en eso, soy selectiva, prueba de ello, no pienso ver Hostel mientras pueda evitarlo. El caso es que, dicen por ahí, que cada quien tiene lo que merece. Ojalá lucharamos con el mismo ahínco que por los derechos de los gay y la legalización del aborto por cosas que de verdad están pudriendo a nuestra sociedad, como que los chavos tengan tan poco aprecio por la vida humana, que se conviertan en sicarios por unos cuantos pesos. Para mejorar como sociedad debemos sentar bases, educar, es la más importante, pero desde tu casa, los valores los debemops transmitir directamente a nuestros hijos, ni un maestro (menos los de hoy) ni una computadora le pueden explicar a tus hijos el valor de la vida.
Un abrazo.
Si vivimos en un país bastante torcido lleno de morbo en el que además sus habitantes luego no terminan de decidir si le van a los malos o a los buenos.
ResponderSuprimirDigo esto porque crecí en una ciudad donde los motivos que propiciaron esta guerra absurda empezaron hacen muchisimos años y eran circunstancias mas o menos normales a las que estabamos acostumbrados.
No es nuevo decir que en muchos lados hay narcos queridos por la gente y que con guerra o sin guerra los mexicanos por lo general despreciamos a nuestros gobiernos provengan del partido que sea.
En Estados Unidos respetan las instituciones, aqui no. Asi que las instituciones nos intentan aleccionar por medio de imagenes. Para que veamos las cosas terribles que hacen los villanos. No digo que este bien, ni que funcione que lo hagan...pero pues son recursos desesperados.
Lucercita
Mi estimado Jorge
ResponderSuprimirLa descomposición social en nuestro país ha llegado a un punto en el cual se lucra con el horror. Yo decía que las noticias mexicanas actuales parecen sacadas de le cinéma vérité… gore. Así se venden las noticas sobre la desgracia de nuestro país. Una de las peores imágenes que recuerdo de esta guerra insensata, es la que circuló (por voluntad de las propias autoridades) cuando mataron a Beltrán Leyva en Cuernavaca, ¿recuerdas las asquerosa foto de su cadáver con todo y billetes pegados sobre él. Ese día empecé a perder la esperanza y desde ahí no he parado: creo que ya no me queda mucha (menos después del asesinato de los 72 migrantes en Tamaulipas).
Y más triste todavía: la opinión pública parece estar ya acostumbrada a este panorama, pues cuando no ven reseñada, con lujo de tomas morbosas, alguna matazón, como que se extrañan. Triste.
Un abrazo
Qué se puede esperar de un país donde los oligarcas y la puta de babilonia controlan las mentes de la mayoría de sus habitantes, donde a través de la telebasura crean un círculo vicioso oligarquía-ignorancia? Hacer una comparación así es culturalmente desventajosa y únicamente equiparable a comparar música de Jean Baptiste Lully con Paquita la del barrio, Luis XIV con Felipe Calderón o a los Medici con los Fox.
ResponderSuprimirHola a todos!
ResponderSuprimirEstopes: yo por eso, dejé de oir y ver noticias. Decidí que ya no me aportaban nada...
Encarni: ¡Me encantará revisar los resultados de tu estudio! En efecto, no podemos dejar de lado la intencionalidad política detrás de los medios, y, sin embargo, también está presente la posibilidad del "desgobierno" donde se deja al mercado determinar los contenidos (vende más quien enseña lo más terrible, lo más asqueroso). Ya veremos qué encuentras!
Eau: La muerte de Omayra fue otra tragedia terrible. Aún recuerdo su rostro en las fotos. Y en efecto, es para pesadillas. No podemos cerrar los ojos al dolor del mundo, pero tampoco podemos dejar que nos nuble la visión...
Gaucho: la teoría de la conspiración es deliciosa... y con las Torres Gemelas aún hay mucho que contar... sin duda...
Mónica: Creo que el documental es de Michael Moore, quien, por cierto, a pesar de su excentricidad me cae bien. Una voz "extrema" al menos nos obliga a reflexionar. Y de lo que "vende", sin duda, el sensacionalismo, la carne, la sangre, el escándalo, siempre han vendido. Lo que no se dan cuenta quienes venden esto es que van "insensibilizando" al cliente... obligándolo a consumir cosas más duras cada vez...
Kiddo: Me gustó aquello de la "sensibilidad selectiva". Yo hace mucho que no veo películas de terror, en parte por que se han vuelto más documentales de anatomía interna, y de sustos baratos, que verdaderos argumentos inteligentes y aterradores. Aplaudo por ello tu rechazo a Hostel, que va justificando el abuso de espaghetti y salsa de tomate en los sets de filmación... Sobretodo me mueve tu reflexión sobre el pobre valor que los jóvenes sicarios dan a la vida. Y eso parte del poquísimo valor que dan a la suya propia. Saben que no tienen ni tendrán nada y asumen que es mejor vivir como reyes un breve tiempo, aunque mueran rápido y violentamente... Eso es producto de la pobreza, de la que vive este país...
Lucercita: Tu comentario me ha hecho pensar precisamente sobre la relación "gobierno" - "gobernado" y creo que intentaré reflexionar sobre ella. Es terrible pensar que
Marichuy: Siempre tan reflexiva y correcta. ;-) Había olvidado la imagen del famoso "Barbas". Coincido contigo: repugnante. La autoridad se "bajó" al mismo nivel de los "narcomensajes". Un gorila peleando con otro gorila, luchando por su territorio y no un Estado impartiendo justicia... Pero no pierdas la esperanza! Yo la mantengo, particularmente cuando leo letras tan estimulantes como las tuyas!
Tessitore: Bien dicho. Tengo ganas de escribir algo reflexionando sobre nuestra historia y nuestros "mitos" históricos. Creo que tenemos el gobierno y la iglesia que tenemos como resultado de un proceso que no hemos aprendido a modificar...
Hoy ha sido una entrada reflexiva y triste, lo sé. Pero también es necesario sacar lo que traemos dentro aún cuando no siempre sea alegre o bonito. Compartir lo que nos perturba, ayuda a poder digerirlo...
Abrazo a todos!
J. (Georgells)
G... creo que el tiempo y la locura distorsionaron un poco el sentido de la justicia.
ResponderSuprimirEl humano busca respuestas hasta debajo de las piedras, las tantas preguntas e incógnitas matan lentamente, por eso, preferible buscarse culpables y si es posible, verles las caras. Ahí aparece Bin Ladden para justificar los más de 10 años que EUA tenía bombardeando Irak y Afganistán sin que nosotros lo supiéramos. Ahí aparecen sicarios mutilados, ciudadanos baleadas y policías victimizados. Necesitamos ver la cara del malo o el bueno para creerlo, ¿será?
Abrazos.